15 de octubre de 2017

Pedir o cobrar o Seguir debiendo

La manipulación es un arte que pocos desarrollan con efectividad. Sin embargo, eso se puede identificar y bloquear fácilmente. Sí. ¿Cómo? Lo primero es dejar de verse como alguien menos que aquello que le rodea o sentirse más al punto de creer que no le dominan aunque sean títeres de aquellos que saben del gran arte del control. En resumen: Autoestima sana, equilibrada, educada.

Cuando se investiga el arte de la manipulación, es importante darse cuenta que uno manipula, puede ser manipulado y que el manipular se puede aprender. Y como en todo arte, se necesita que haya expectantes para dejar impactar por lo aprendido y expresado. Aquí es donde, quienes son víctimas de la manipulación, son el gran público, ese grupo que al ser cuestionados de si han sido manipulados, lo niegan de inmediato.

Describiré el grupo más vulnerable, ese que aun no se da cuenta de que es manipulado, y aquel que lo niega a partir de justificaciones. Éstos últimos del grupo, los justificadores, son los que están en mayor peligro porque mencionan que así debe de ser o que lo permiten haciéndole creer a los demás que son vulnerables, además de ser gratificante. Ese engaño o autoengaño tiene un fin: ganancias.

¿Cuáles serían esas ganancias? ¿Para qué manipular o dejarse manipular? ¿Será realmente la ganancia eso que permite o alimenta la manipulación? ¿Es un acuerdo, una reciprocidad implícita? Muchas preguntas, muchas respuestas. Sin embargo, eso nos distraería del objetivo: La Manipulación.

Cuando vi una noticia donde un político, para variar, menciona que se le debe mucho al partido político que representa, pienso que es para contraponer el discurso que en el último lustro ha crecido como espuma: "Los servidores públicos son nuestros empleados". Entonces, en perspectiva, esto me suena al empleado que está a punto de renunciar o de ser despedido hablando con el jefe, manifestando que está perdiendo una gran elemento y la pérdida afectará a la organización. Estoy muestra un gran problema narcisista, poca tolerancia a la frustración y gran habilidad de manipulación desde una postura de víctima.

No sé ustedes, pero más allá de la crítica que podamos hacer a quien lo dijo, lo importante es aprender a dejar de justificar o ser partícipe de la manipulación. Nada se le debe a nadie. Cuando se hace algo, es cierto, es con una intensión, pero mencionar que lo obtenido no es suficiente, y además condicionamos la deuda como aquel que se siente único en la vida del otro y sin él, el otro o la otra no es nada, eso habla del gran problema de percepción que se tiene del mundo, y que, si algunos de ese mundo le sigue la corriente, la violencia se mantendrá hasta sus límites: La Muerte con más violencia.

Este tipo de discursos se deberían prohibir en cualquier lugar. Cuando una organización se adjudica la etiqueta de institución, es cómo aquel que le dice al otro que es honesto, que no es mentiroso. Eso es imposible.

¿Pedir o cobrar? El hacerlo implica una necesidad y es como consecuencia de que el otro es irresponsable. Es la única manera en que el manipulador tiene oportunidad, porque convence que su camino "te hará responsable" y nada ni nadie más. Si fuéramos responsables desde el inicio, otra cosa sería. Eso que la vida enseña, y pocos logran identificar. Mientras no seamos responsables, mientras seamos víctimas y reaccionemos con violencia en pro de justicia a partir de más violencia, nos distraerá de la pregunta "¿Pedir o cobrar?". Nos mantendrá en la distracción con un sentir parecido al miedo preguntándonos ¿Seguir debiendo? Y las cosas nunca cambiarán.

Es lo que pienso... ¿Tú qué piensas?

Dejo la nota que me motivó a escribir esta reflexión.

http://www.eluniversal.com.mx/nacion/politica/es-mucho-lo-que-el-pais-le-debe-al-pri-dice-meade#.WeLhU1RtvXI.facebook

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