El escribir, sobre todo en una herramienta amplificadora de redes sociales, que hoy es mal llamada red social, aunque algunos defienden que si así es llamado, así lo llamemos y ya; no es nada a comparación de quienes hacen poemas, prosa, es decir, literatura. ¿Lo que escribimos no tiene valor entonces?
Depende. Se supone que quienes son escritores reconocidos, son aquellos que muestran una visión del mundo en el que viven y hacen que los lectores tengan una experiencia con aquello que describen, con aquello que las palabras, sus palabras, palabras que crean, construyen o destruyen de esa supuesta realidad en la que nos movemos, nos detenemos, nos creemos o añadimos como parte de nuestra existencia, existencia que depende de los otros, otros que dependen de nuestra no ignorancia. Así de complejo es Internet y la vida misma.
Somos millones los que escribimos en Internet y muchos de los que he leído son personas que están informadas de muchas cosas, de muchos datos, de muchas historias, de muchos casos, de muchas letras, de muchas, muchas cosas que me hacen sentir a veces pequeño cuando escribo porque me siento sin el alcance que aquellas personas que escriben y son seguidos por decenas, centenas, miles o millones de personas, lo logran.
Mi intención, aunque suene falaz mi argumento, no es ser leído. Sin embargo me gustaría saber si quien me lee le interesaría que escribiera de algo que quisiera saber, pero seguramente nunca lo pedirá porque si pregunta por ello que quiere saber, buscará la fuente para saberlo, sin embargo, si quieren conocer lo que escribiría, bueno, por aquí andaré hasta que la Internet desaparezca o cuando ya no pueda escribir mas que letras aleatorias por mi deterioro físico, emocional o cognitivo, o las tres anteriores.
"Sentir que la otra persona siente lo que al escribir quise que sintiera, es una locura. El que la otra persona comente que sintió algo a partir de lo que sentiste para escribir ese texto, también es una locura"