Las campañas electorales han comenzado. No puede ser que haya personas que sigan siendo "acarreadas" para apoyar a un partido político y digo partido político por ni siquiera es a la persona que está representando a ese partido político. ¿Alguien sabe quién es o será su representante en la cámara de diputados?
Me parece que estamos en un círculo y la mercadoctécnia ha convertido a la política en un producto. Ahora, ¿No se supone que un producto, más que producto es una experiencia? ¿Cuál es la experiencia que venden?
Hace mucho tiempo escuchaba a muchos servidores públicos y otros dentro de los medios de comunicación como investigadores, académicos, entre otros, es que necesitamos involucrarnos en la política para exigir o demandar lo que sus representantes prometieron. Muchos lo hacen, pero vayamos por parte, por lo menos desde mi experiencia.
Creo que hay dos situaciones que me preocupan de aquellas acciones que en épocas electorales "parecen" ser sanas políticamente: a) Invitar a otras personas a votar. b) Convencer a otros a votar por un partido en específico. c) Recibir productos con el logo del partido político. d) Ir a sitios donde se presentarán campañas políticas con el objetivo de obtener algo a cambio del voto.
Puede que haya más. Son las que me ha tocado ver, vivir y que no sirven de nada para cambiar la situación en la que vivimos. La política no es sólo la campaña, la política es otra cosa, esas cosas que los que tienen el poder lo han catalogado como delito. Te invito a que investigues qué actos políticos, como el acuerdo, ahora son tachados como negativos, y sólo son permitidos en tiempos electorales.
Espero no nos quedemos con migajas y solicitemos parte del pastel, ese que se reparte entre pocos, y creemos que sacrificarnos por los que están arriba, podamos acceder a él, y no es cierto.

