13 de octubre de 2017

El optimismo ha disminuido

Sé que es una noticia antiquísima, y si la fecha de la nota es de hace unos días, en la actualidad, una noticia no tiene tanta vigencia como debería. La vida cotidiana comienza a ser más importante. ¿Será que el optimismo ha disminuido? Creo que no, pero la atención ha cambiado. ¿Qué hacer para mantener la atención a un asunto importante? ¿Es imposible? Parece que no, y más cuando de dinero se trata.

Al leer la noticia de la revista Proceso, más que enojo, me hizo sentir triste.

Quizá haya personas que te hagan trabajar y no te paguen; otros que simplemente no quieren pagarte y uno piensa que lo hará y a veces, como  diría una tía abuela que en paz descanse: "Ni dan las gracias".

Hay otros que reciben un pago y piensan que no es suficiente. ¿Qué hacen? Simplemente trabajan lo que consideran es el equivalente a lo que recibe en dinero, y otros, se cobre de alguna forma y hará hasta lo imposible para que los demás no se den cuenta. ¿Les suena? Algunos otros se conforman con lo que ganan, hacen lo mismo siempre, no se cuestionan si debería ganar más o si debería aprender algo nuevo para ello. El confort es importante y la preocupación radica sólo en cumplir para mantener su modo de vida. 

En los ejemplos anteriores, digamos que, aunque no del todo sanas y algunas totalmente corruptas, se ganan y pagan, que sería lo ideal y se presume que es gracias a su trabajo, a su conocimiento, a eso que les permite obtener un ingreso o servicio. Lo importante es valorar la acción de la persona y traducirlo a un valor: dinero. 

Ahora que menciono el dinero, sabemos que hay formas mucho más "fácil" de conseguirlo. No las voy a enumerar porque no sé cuáles serían. No he tenido la experiencia. Sin embargo, no por esa falta de experiencia, no significa que no me de cuenta que hay formas que permiten ganar dinero sin esfuerzo. Uno de ellos son los programas sociales, sí, de verdad, aunque muchos me digan que no es cierto. ¿Esa ayuda gubernamental es necesaria? Sí, cuando ese recurso llega a quienes lo necesitan, no cuando hay evidencias como la noticia de la Revista Proceso: Personas sin ser damnificados, recibieron un cheque quitándole la ayuda a quien probablemente de verdad lo necesitaba.

Eso es algo que me da pena, pero si no se habla de ello, es como ser cómplice de estas cosas. No quiero imaginarme qué piensan otros países cuando se enteran que hay mexicanos que difieren de la imagen que se lanzó al mundo el pasado diecinueve de septiembre de 2017 y 1985. ¿Por qué hacemos esas cosas? ¿Será una acción satisfactoria "agandallarse" lo de los otros? ¿Para qué hacerlo?

No es un secreto que, si tuviéramos mejores ingresos, es probable que los valores que construimos, sean mucho más enfocados al respeto del otro, porque no habría tantas diferencias que provoquen sentimientos que a largo plazo sean factor de acciones negativas. Aunque esto que comento no es del todo cierto porque vemos a personas con dinero que son igual o más "gandallas" que las personas sin tanto dinero. ¿Entonces qué nos pasa?

No lo sé, pero la consecuencia de seguir haciéndolo, tendrá como consecuencia que sigamos votando, directa o indirectamente, por los mismos, y muy en el fondo, se tiene miedo que cambie este accionar de algunos Mexicanos, porque, a pesar de ver las injusticias a nuestro al rededor, muy en el fondo, somos egoístas, ignoramos, hacemos como que no pasa nada.

¿Qué nos limita para hacer algo diferente? Pensando que somos más que el de junto. Pensando que somos más merecedores que el otro. Cuando creemos que la conquista es la vía del éxito. Cuando nos reunimos para planear hacer daño a los demás por venganza. Cuando el miedo nos invade y creemos que los demás nos harán daño. Cuando nos sentimos más inteligentes que el resto. Cuando discriminamos a la persona en lugar de discriminar nuestros pensamientos. Cuando la creatividad se aplaude el objetivo es engañar al otro, sin aceptar que el engaño es para todos, aunque el creativo siempre esté excluyéndose. Cuando aparentamos, cuando nos confiamos, cuando creemos que un héroe cambará todo sin cambiarnos nada. Cuando jugamos con la esperanza de los demás. Cuando nos autoengañamos creyendo que todo a nuestro alrededor cambiará. Cuando creemos que la lealtad, nos la debe el otro, e ignoramos que es algo individual. Pensar que las cosas son así y que nuestra tarea es adaptarnos o morir en el intento.

Muchos critican la postura de cambiar uno primero, antes de querer cambiar a los demás, y lo hacen quienes quieren que el mundo cambie sólo para él. Y para cuando éste último tiene un poco de poder, sus sueños se hacen realidad. Y lo vemos hoy con casi todos los independientes, AMLO lo discreta un poco, los Panistas descaradadamente lo dejan ver, y los priistas se pasean frente a notros con sus acciones y no hacemos algo diferente, mientras algunos permanecemos en la indiferencia, en los que me incluyo, y otros quitan al que necesita. Al honesto lo tachamos de "Pendejo", y ante el deshonesto nos hacemos pendejos. El Optimismo ha disminuido. 

Es lo que pienso... ¿Tú qué piensa?

Te comparto la noticia que me motivó a escribir ésta reflexión

http://www.proceso.com.mx/507098/tras-saber-seran-denunciados-penalmente-falsos-damnificados-devuelven-cheques-ayuda-renta

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por comentar. Espero regreses pronto.

Almacadabra: Día de Muertos 01