Una de las herramientas que me están gustando de google, son las Alertas que permite filtrar información de su buscador y recibirlo en le correo electrónico. Sí, algunos seguimos utilizando el correo electrónico y no sólo lo tenemos como requisito para darnos de alta en alguna web, por ejemplo, una red social.
Les dejo el link como siempre, para que accedan a la publicación que me inspiró a escribir:
Por lo que pude investigar Yolanda Waldegg de Orrantia quien es autora de la publicación que me inspiró a reflexionar, es Psicóloga, así que, si llega a leer esto, felicidades colega por el día del Psicólogo festejado en México hoy 20 de mayo.
No encontré ninguna red social asociada a la colega, por lo tanto no le etiqueté, pero mandaré una copia al medio Noreste.com.mx para ver si por ese medio puede leer mi reflexión, como retroalimentación a su propuesta en su columna.
En la actualidad, la violencia es cada vez más agresiva. Sí, más agresiva a tal grado que no hay límite para el que comete ésta acción, y en casos graves, son inexistentes los límites en quienes cometen delitos.
Cuando se habla de lo "bueno" o de lo "malo" es importante aclarar que son conceptos exclusivos de la moral. La moral, aquella que el actual Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador dice tiene que aplicarse para poder regenerar al país. Concuerdo, sin embargo no del todo.
La moral no es algo natural, es una construcción de normas sociales, propuestas por instituciones, con el objetivo de beneficiar a las personas. Sin embargo, muchas de esas normas pueden contradecirse entre instituciones. Ejemplo: La iglesia, el estado, la familia.
Hemos llegado a una de las instituciones más importantes: La Familia.
¿Cuál es la función de la familia? ¿Es culpa de la familia la situación en la que estamos viviendo? ¿Qué estamos haciendo "bien" o "mal" en la familia que se refleja de manera negativa en la "sociedad"?
Algunas palabras las pongo entre comillas, sólo para enfatizar y para dejarle al lector libertad de interpretar el concepto y si es posible, dejar su opinión. Regresemos al tema.
El "bien" y el "mal" fue incrustada en la institución de la familia, por una institución llamada religión hace algunos siglos. La función del bien y el mal funcionaba a partir del miedo al castigo y del premio colectivo, hoy llamado sociedad. Por lo tanto, si uno hacía algo "bien" o "mal", no era sólo un juicio intrínseco, sino era reforzado por el resto de la población, lo que fijaba el la idea, y en algunos casos, en la conducta. Sin embargo, esa conducta podía variar si estaba solo, acompañado (familia) o sobre expuesto ante los demás (sociedad). Los roles toman partido, pero si los incluyo, esto será más complejo de desarrollar.
Pasamos de un efoque pseudo-conductista a uno social. ¿Esto sucede en la actualidad? ¿El "bien" y el "mal" ya no funcionan? ¿Tenemos que utilizar el conductismo (pseudo) para regenerar a la sociedad?
Es complicado dar una respuesta, porque la religión, la que impuso el bien y el mal por muchos siglos a partir de la caída del imperio Romano, hasta principios del siglo XX, a dejado de tener sustento por lo menos en México desde el mandato de Benito Juárez. Entonces, ¿Si reforzamos la religión, la moral crecerá y todo mejorará? Eso es el sueño de muchos líderes religiosos y de muchas personas que basan su fe en éstas instituciones. Lo que es un hecho, es que no es natural. Natural es la entropía en la que vivimos actualmente, y si no le ponemos un orden, colapsará.
Cómo me gustaría decirle a Yolanda Waldegg de Orrantia que, lo que propone en su columna, pudiera aplicarse. Me encantaría que así fuera, pero los años que tuve cercana a familias de una de las zonas más conflictivas de la ciudad donde vivo, la ciudad de Puebla, pensaba algo similar al principio, sin embargo, con los meses de trabajo, me di cuenta que lo que reforzaba a la moral, hoy es lo que está provocando problemas a las personas, familias, sociedad. El concepto clave, base de la moral es: El miedo.
El miedo era una herramienta clave en la moral de los siglos pasados. El miedo permitía poner en orden a gran cantidad de personas. Desafortunadamente hoy, algunas pseudopersonas ocupan el miedo para perjudicar a los demás, por ejemplo: El narcotráfico, las influencias gubernamentales, las evaluaciones que atentan contra la certidumbre laboral, pérdida de la pareja por una distorsión afectiva, en fin, llenaría el blog de ejemplos, pero queda claro que el miedo, no es natural. Si lo fuera, desde que nacemos, heredaríamos los "traumas" de nuestros padres, y no, estos se heredan a partir de la enseñanza, aprendizaje, educación.
Sí existe lo bueno y lo malo, lo que no existe es la base que les sostenía: El miedo. Ahora, el miedo ha pasado a ser el sustento de la violencia. ¿Cómo erradicar la violencia? Con lo que se conoce hasta el momento: límites, negociación, congruencia, responsabilidad, entre otras herramientas que, desafortunadamente, aun siendo Psicólogos o profesionales de la educación, a veces ignoramos. Ignoramos no por el saber, sino por la propia experiencia. El ejercicio empírico, como alguna vez lo realizó Peaget, es la herramienta que tenemos que utilizar ante la situación alarmante que vivimos. Darnos cuenta que no todo es negro o blanco (Bueno o Malo), y que poner atención a los grises, a los colores, es lo que eventualmente nos sacará de la crisis en la que estamos.
Es mi reflexión a partir de lo leído. Seguramente erré en muchas cuestiones, pero los saberes que tenemos, no son suficientes, tenemos mucho qué hacer.
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