28 de agosto de 2018

¿Qué pasará con los videojuegos?

En la semana hemos escuchado la noticia de un tiroteo en Estados Unidos en un evento de videojuegos. No doy un link en específico porque la mayoría no tiene información, sólo dan supuestos sin datos oficiales. El tema de ello no es ese, sino ¿Qué pasará con los videojuegos? y dar una opinión personal, porque, pues, es mi blog.

Desde los años 90 los padres y abuelos no estuvieron de acuerdo con el uso de videojuegos como productos de entretenimiento. En el año 2000 algunos padres se dieron cuenta que era una manera muy eficaz para enseñar a sus hijos temas educativos, no tanto en consolas, sino en PC además de ser capaces de permitir la interacción con usuarios de manera remota, por lo que juegos de estrategia comenzaron a tomar fuerza, a tal grado que las consolas tuvieron que adaptarse y crear un sistema de intercomunicación entre sus dispositivos a grandes distancias. En la actualidad las consolas, PC's y móviles pueden interactuar con el mismo juego de muchas maneras.

El desarrollo de la tecnología ha permitido que la experiencia sea cada vez más compleja y emular cada vez más la vida cotidiana a la realidad virtual a tal grado que muchos prefieren la última, específicamente en juegos de rol que vimos en la segunda década de este siglo. Desafortunadamente, los retractores a este tipo de entretenimiento siguen buscando la manera de convencer a más y más personas que los videojuegos traen consigo consecuencias negativas.

Uno de los géneros más criticados son aquellos con contenido sexual, bélico y de simulación donde el realismo sea violento. Muchos desde finales del siglo pasado donde los gráficos comenzaron a mostrar imágenes con mayor realismo, han querido prohibirlos porque piensan que provoca en los jugadores cambios en su percepción que dan como consecuencia conductas agresivas o violentas en la vida cotidiana. Uno de los juegos más sonados fue Mortal Kombat donde la aparición de sangre simulada en cada golpe, hacía que el jugador le fuera habitual ver sangre y esto desarrollaría tendencias homicidas a largo plazo. En la actualidad es con juegos donde el realismo en el uso de armas puede inducir a que en su cotidianidad el jugador quiera hacer daño a las personas a su alrededor.

Hasta el momento era un absurdo. Desafortunadamente con lo sucedido en Estados Unidos esta semana, le dará fundamentos parciales a los que por años han querido que los videojuegos sean prohibidos o regulados en exceso.

¿Los videojuegos son los responsables de la violencia de una persona? ¿Puede un videojuego desarrollar problemas mentales? ¿Cuáles son los alcances de un videojuego en una realidad virtual a una realidad palpable?

Más preguntas pueden llevarse a cabo pero hay variables que deberíamos tomar en cuenta antes de atreverse a decir que los videojuegos son dañinos para la salud, y según mi experiencia, son las siguientes:

Recursos: En el caso de los juegos bélicos, para que sea una influencia directa para que una persona tome un arma, necesita los recursos económicos y burocráticos para acceder a armas similares. Además pocos son los países que permiten a los civiles a tener armas y sólo fuerzas de seguridad de alto nivel, por ejemplo el ejército, tienen acceso a armas de gran poder que se emulan en los videojuegos o a menos que estén en organizaciones de violencia delictiva. Así que, puede que sea una influencia, pero lo sería igual que una película o una caricatura, y en el momento de querer tener un arma similar, tendría que ser a partir de involucrarse con personas delictivas o con el ejército y cualquiera que sea el caso, ya no tendría tiempo para ser influenciado por los videojuegos, porque la vida real sería suficiente.

Estado físico: Muchos que gustan por los videojuegos, tienen dificultades físicas hereditarias, por negligencia o por sedentarismo. Por tanto, si quisieran emular lo que pueden hacer en videojuegos, tendrían que disminuir el uso de los mismos para desarrollar las habilidades que la realidad virtual puede mostrar y que en muchos de los casos, son inexistentes y físicamente imposible de producir, Además si quisieran emular a su personaje, se despedirían de los videojuegos por las responsabilidades que adquirirían en la vida real.

Ambiente: Los videojuegos son finitos y planeados centímetro a centímetro. Es tan predecible que se llega a un punto de provocar automatización de movimiento de manos y específicamente de los dedos, que en la vida real no podría ser posible porque todo cambia a cada momento. Un centímetro de tierra nunca será el mismo y provoca en la persona a tener que cambiar de manera constante su aprendizaje, cosa que en los videojuegos no sucede así y se busca la creación y consumo de nuevas ediciones, de lo contrario el aburrimiento será una constante.

Estado de ánimo: Muchos mencionan sentir ansiedad, angustia, entre otros sentimientos y emociones que provocan una adicción al juego a tal grado de quererlo incluir como algún trastorno en el DSM. Sin embargo, si los videojuegos provocaran emociones que en la vida real supuestamente se siente, podría entonces ser peligrosos, sin embargo, las sensaciones son muy distintas. Quizá quienes quieran recrear lo que observan en los videojuegos serían aquellos que no sienten nada y quieren emularlo en la vida real y seguirían sin sentir nada, bueno, ellos ya están clasificados, y no es por los videojuegos que puedan hacer o hacerse daño.

Puedo dar más posibles justificaciones que, quienes están en contra de los videojuegos pueden proponer y asegurar que con estudios puedan demostrar, pero quienes tendrán que investigar son otros y ya escribí mucho, ya me cansé.

Sigo sin pensar que los videojuegos sean los responsables de desarrollar conductas violentas en una persona, porque si fuera así, las películas, las series, las telenovelas, todos los productos audioviusuales tendrían que ser prohibidos pero sería una gran desgracia para quienes los utilizamos con fines positivos. Si son buenos o malos, pienso que depende de quienes los usan, y en el caso de menores, depende de los padres o tutores que dan acceso a niños y adolescentes a cualquier producto violento.

Si se tuviera que prohibir algo, sería las armas reales, esas no pueden resetear la realidad, como sí lo hace cualquier tecnología usada para los videojuegos cuando reiniciamos la realidad virtual o lo cambiamos por otro. Aun así. ¿Qué pasará con los videojuegos?

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