Es interesante ver cómo todo cambia de la noche a la mañana, aunque me atrevería a decir que de un segundo a otro. Y a veces es impresionante saber que hay cosas que no son como uno quería, y que no hay otra opción que adaptarse a lo que la vida presente, a lo que la situación presente, a lo que la persona presente, lo que el presente... presente.
El pasado es necesario para tener lo necesario en el presente y partir de allí dirigirnos hacia el futuro. Pero ¿Por qué no siempre estamos de acuerdo de estar donde hemos de estar? ¿Qué necesitamos para estar satisfechos con el presente que hemos construido? ¿Por qué comparamos el mundo de uno con el del otro y entonces saber si estamos bien o no? ¿Por qué hacer juicios previos a conocer el contexto, y nos arrepentimos al saber que estamos igual o peor?
No se si haya respuestas para esto, en realidad no sé por qué escribo cosas que quizá nadie responda, ni siquiera lea. Sin embargo de algo estoy seguro, que tarde que temprano, tú, quien entró en este blog, sabrá que alguien escribió sobre un tema que nadie toca, que todos han vivido pero es imposible de darle una conclusión porque de hacerlo, el futuro sería muy diferente.
Si tenemos el poder de estar donde queremos, aunque después no asumamos la responsabilidad de nuestros actos, es momento de comenzar a reconstruirlo y no destruirlo, haciéndonos las víctimas de cosas que no siempre están en nuestras manos, esas que la vida pone para que aprendamos, de lo contrario no sería vida.
Síguem en twitter: @robertocoyomani
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por comentar. Espero regreses pronto.