Es imposible no acordarse de este día, un día que simboliza, en lo personal, el que más esperaba cuando era niño.
Era tan grande este día, que desde medio año antes escribía mi carta, algo no muy diferente a lo que hago ahora, escribir, lo que deseaba, pensaba, porque era posible.
Era tan grande este día, que desde medio año antes escribía mi carta, algo no muy diferente a lo que hago ahora, escribir, lo que deseaba, pensaba, porque era posible.
Una de las condiciones para poder recibir un regalo el 6 de enero, era portarse bien todo el año. En realidad no recuerdo haber hecho cosas malas, pero siempre me ha gustado desobedecer cuando creo sea justo hacerlo. Hoy creo que es así y a veces lo sigo haciendo, con la diferencia de no recibir nada.
Al principio recibía juguetes, después ropa, después dinero, después, días como los de hoy, nada más que recuerdos que nunca se me olvidarán, días que me tocaron vivir y que sin sonar egoísta, agradezco a la vida por haber tenido la oportunidad de experimentar esa emoción una vez al año.
Las sorpresas son muy gratificantes y dolorosas, y las tenemos todos los días, aunque hayamos perdido la capacidad de asombro al punto de ignorarlas. Una de las más importantes, para mí, es despertar.
Si pudiera pedirle algo a los santos reyes sería, sería, es más, voy a escribirles una carta y espero eso me traigan este 2014. No necesariamente mañana por la mañana, pero espero lo traigan.
Queridos Santos Reyes:
Este año que acaba de terminar, no me he portado muy bien que digamos, al contrario, creo que ha sido de los años en que más me he portado mal. Por ejemplo:
He llegado tarde a algunas clases, incluso, no he entrado por escuchar a personas importantes para mí o estar en algún sitio con personas quienes me invitaron a estar un rato de convivencia.
Me he portado mal porque mi servicio social no fue en un lugar convencional para mi carrera, lo hice en un medio de comunicación como es la radio donde me gustaría colaborar más y más este año.
Dije palabras que no fueron a veces muy bien aceptadas por algunas personas, sobre todo dos frases que sentí incomodaban positiva y negativamente a quien lo escuchaban: "No quiero" y "Te quiero".
Creo que sigo desobedeciendo a mis padres y lo seguiré haciendo, aunque a veces quisiera hacer lo contrario para que me traigan lo que les pido.
No terminaría de escribir qué tantas cosas malas hice este 2013 y menos si sumo lo de años anteriores. Pareciera ser un poco o un poco mucho mi cinismo en esta carta, pero espero que lo vean como algunas personas, de verdad, espero que vean esto como sinceridad.
Quiero que me traigan una cosa, no tres como hace muchos años, sólo una cosa: Un lápiz.
Ojalá y puedan traérmelo, de preferencia de color verde, naranja o morado. De verdad es lo que quiero para este 6 de enero.
Me despido sin antes decir: Sigan haciendo felices a quienes creen en ustedes, porque a veces pareciera ser más importante el objeto que la emoción que produce su visita, emoción como la llegada de un amigo que no puedes ver en meses; la llegada de un miembro en la familia y más aun cuando es un hijo; y como un abrazo de quien sabes te estima, y con fortuna, de quien te ama.
Cuidado con las plantas, saben cómo las quiere mi madre. Cuidado con el "Lucky", ladra por cualquier ruido, no es como la "Mimí" o la "Duquesa" quienes ya los conocían. Hay poco de cal por si su caballo, camello o elefante, bueno, ustedes saben, les llega a dar ganar de "hacer del baño" como consecuencia del frío.
Espero conocerlos algún día o hacer lo que hacen, hacer felices a muchas personas o tristes porque no pudieron llegar, a veces suele pasar cuando sucede.
Espero conocerlos algún día o hacer lo que hacen, hacer felices a muchas personas o tristes porque no pudieron llegar, a veces suele pasar cuando sucede.
Me voy a dormir, porque si me ven despierto seguramente, no llegarán y no tanto por ese lápiz que ansío, sino porque quiero que lean esta carta.
"Feliz día de Reyes"
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por comentar. Espero regreses pronto.