Es impresionante lo que este año me dejó, este 2013 que me dio y quitó muchas cosas. Este año lloré, reí, sentí como hace muchos años no lo hacía, y aunque reclamé desde el fondo de mi alma por todo, por aquello que estaba pasando, la vida es la maestras de maestras, que me dejó ver lo hermoso que es la vida misma y aprender que dentro de toda la penumbra, siempre habrá una luz de esperanza.
Este año lo termino con muchos compromisos, con muchos errores, con muchas dolencias, pero también con muchas cosas por las cuales vivir, por las cuales luchar y con un objetivo el cual nunca me había planteado, nunca: Vivir.
Quienes lean esto, que probablemente sean pocos y quizá nunca sea leído por algún mortal, sí quiero decirte que vale la pena vivir, vale la pena ser ignorado por el ser más admirado en tu vida, vale la pena arrepentirse y ver lo que ignoramos, lo que sabemos que existe pero no negabas. Lo escribo en segunda persona porque a veces se vale hacerlo, sobre todo porque sé, que algún día, releeré esto y sabre que alguna vez dudé, que alguna vez tuve miedo y que probablemente nunca lo deje de sentir, pero saber también, que con todo ello, superé un 2013 que dolió tanto por lo malo, como por lo bueno, haciéndome saber que estoy más vivo que nunca a pesar del tiempo.
No tengo dinero para regalarte nada, pero sí mi imaginación y colaboración con personas con quienes comparto algo en común y quienes me ayudaron a cristalizar este audio el cual te lo comparto.
Sólo dale clic al link y escucha.
¡Feliz 2014!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por comentar. Espero regreses pronto.