A veces me pregunto si el intentar ser una "buena" persona es lo mejor, lo ideal o una fantasía. Sí, "buena" la pongo entre comillas, porque desde hace muchos años me he dado cuenta que esto es tan subjetivo que dependerá de la persona que tengas en frente quien te re-alimente tus acciones para decirte si sí o no eres una "buena persona".
Antes yo me sentía "buena" persona al obedecer normas establecidas en casa, en la escuela, en la calle, en la visita a la familia, en fin, en todo acto en presencia social. Más tarde me sentía "buena" persona al seguir reglas entre un grupo de amigos que me permitía ganarme la supuesta confianza de los otros, sea como líder, sea como sublimado del grupo. Más tarde me sentía "buena" persona cuando quedaba bien con aquella persona que me llamaba la atención, y para que me hiciera caso me adaptaba a ella para recibir esa retroalimentación positiva para alimentar mi supuesta concepción de "buena" persona.
Sin embargo, al darme cuenta que el quedar bien con los demás, el hacer lo que se espera uno debe hacer como terminar la escuela, trabajar, tener novia, casarte, tener una familia, entre otras como conseguir hasta un perro; cuando tengo una visión diferente, la presión social me hace caer de nuevo en una situación de problemas, incluso existenciales, al dudar si el ideal particular está equivocado en consecuencia de la visión general impuesta por los demás.
No lo sé, pero estoy en una especie de paradoja donde si hago lo que los demás esperan, estaré traicionando a mí mismo, pero si hago lo que considero correcto para mí, asumiendo las consecuencias, puedo con el tiempo arrepentirme de mis acciones y sentirme culpable.
De la traición a la culpa, prefiero 100 veces o más la culpa que la traición. Sin embargo es cierto que, lo que comentan los demás, son influencias tan poderosas que a veces uno quisiera bajarse del camión donde llevas gran parte de tu vida hacia un camino sin aparente fin. Sin embargo prefiero estar allí, con el objetivo de encontrar a otra persona que si no piensan igual que yo, por lo menos, nos aguantemos nuestras locuras y esperar que esa combinación sea la semilla de algo nuevo, el cual lo más seguro, sufra algo similar o peor a lo mío.
Ser "buena" persona es algo que cambia con el tiempo. Así que el cambio es lo más viable, aunque éste no cuadre en el círculo entre los triángulos de los demás. Al cabo, parece que los míos, los más cercanos, la familia, esa que está llena de patologías, me guiará si soy o no una "buena" persona, dependiendo de los intereses, esos que me inculcaron en mi educación, para mantener la identidad, mi identidad, que con el paso del tiempo me he intentado diferenciar, sin éxito aparente, el cual repetiré un patrón similar, probablemente sin darme cuenta.
"No existe el destino, nada está escrito, sin embargo, todo es impredeciblemente predecible"
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