17 de marzo de 2013

Desde la feria del libro

Durante mio vida, me ha tocado de trabajar de muchas cosas, y aunque han sido trabajos pequeños y poco duraderos, me han dado la oportunidad de desarrollar cosas que hoy puedo presumir de utilizar cuando la vida lo requiera.

Algo que odio en demasía es, vender. No me siento con la suficiente fuerza para poder convencer a las otras personas a adquirir un producto que, de entrada, no sé si lo necesite, y mucho menos convencerlo de que lo necesita. ¿Por qué? Porque no veo necesario engañar a las personas, pero parece que el lograrlo nos permite presumir de inteligencia, cuando en realidad es sólo el hecho de convencer al otro de lo que quiero que quiera. Este simple deseo provoca en el otro una confusión que permite al convencedor atacar cuando su presa está vulnerable.

Desgraciadamente hoy es más inteligente el que logra persuadir a su entrevistador; hoy es más inteligente quien logra convencer al otro; hoy es más inteligente quien provoca en el otro confusión; hoy es más inteligente el que cree ser inteligente; hoy es más inteligente el que se cree más inteligente que el otro; hoy es más inteligente el que se fundamenta de otros seres más inteligentes. Después de tanta inteligencia, me pregunto ¿Qué significa ser inteligente? ¿Para ti qué significa ser inteligente?

No lo digo con la intención de que busques dentro de un "tumbaburros" o conocido en los bajos mundos como diccionario, el significado de la palabra, concepto o etiqueta; mi intención es saber si alguna vez esto significó algo, o es una simple medida para saber quien puede analizar y sintetizar algo o tener la capacidad de adaptarte al contexto, que hoy se ha demostrado, no es suficiente.

Una feria del libro no es sólo para inteligentes. Una feria del libro debería ser la puerta hacia otros mundos que nos permitan cambiar la perspectiva que tenemos de la vida, cambiar lo que creemos debamos cambiar, pensar lo que creamos pensar, y lo que creamos crear. ¿Por qué utilizo la palabra crear en lugar de querer? Porque no quiero alimentar la idea limitante de "Querer es poder", no estoy de acuerdo. La intensión no basta. Crear es mucho más importante porque comienzo desde un hecho, con el hecho de creer en uno mismo para crear, construir la realidad del universo.

"De la intensión al hecho, basta sólo un botón: el de mi computadora y así ir al mundo real a vivir, a luchar, después de imaginar, como lo hago tras leer un buen libro."

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