En la actualidad es impresionante ver a muchas personas trabajar hasta casi morir. Deja de ver a sus amigos, a sus hijos, a su pareja, a sí mismo. Pero le dicen que es muy apasionado con su trabajo y recibe halagos aunque otros le reclaman o comienzan a ignorar y no se da cuenta.
¿Ésto es trabajar con pasión? ¿Hay exclusividad al hacer las cosas con pasión? ¿Sacrificar lo que no nos apasiona es viable?
Las preguntas anteriores y muchas más son las que me nacen con ellos, porque en la actualidad los objetivos son distintos a décadas anteriores. Así que el hacer las cosas con pasión son mucho más individualizados y enfocados a una organización que permite el crecimiento personal, y no en una institución donde se hacía en beneficio de sí mismo y hacia otras personas. El modelo ha cambiado por lo tanto aquello que nos apasiona en muchas personas ha cambiado.
El ambiente de una organización es importante. Si el trabajo es más ameno que la casa, la escuela, la pareja, la familia, entre otras formas de organización, la persona decide irse por la que genere lo mejor. Ésto provoca el compromiso del individuo. ¿Por qué hago la comparación entre una empresa y una familia o la pareja? Porque hoy en día el ambiente se ha convertido en un razón para mantenerlo o para destruir la relación laboral, pareja, parental, y muchas otras más.
En la actualidad estamos obsesionados con mantener el ambiente ameno, renunciando a los problemas que, como persona, se puedan tener. Es poco tolerable involucrar los problemas personales a la organización, porque pueden ser factor para su mal funcionamiento. Hoy tenemos que mostrar nuestra mejor versión, aunque ésta no coincida con lo que está sintiendo cada individuo porque no está permitido contaminar a la organización o puede ser expulsado, despedido, cortado, o como se le llama al fin de una relación.
No te preocupes, se crean herramientas para la organización que permite crear esos espacios aislados a la organización que permite resolver todos esos problemas, y dependiendo lo que necesites, hay opciones muy subjetivas y otras totalmente opuestas y objetivas y eso dependerá de cuál es el ingreso que puedes invertir para ello tomando en cuenta los gastos en todas las organizaciones a las que perteneces. La inversión no es sólo monetaria, también es de tiempo y energía corporal, la cual está disminuida y se tiene que asistir para aumentarla.
Todo está organizado para no contaminar a las demás organizaciones. Todo suena excelente. Sólo que hay un problema: ¿A cuál de todas las organizaciones hay que comprometerse? ¿Quién nos enseño a elegir sólo una? ¿Renunciar a una de ellas es opción?
Nos han enseñado desde chicos, que nuestra responsabilidad es un sólo rol. Si nos educaran para saber cuántos roles tenemos desde pequeños, las organizaciones se adaptarían a la persona y no la persona se tendría que adaptar a las organizaciones, entonces se viviría con pasión, y no como ahora, se apasione por aquello que simula ser vida.
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