16 de octubre de 2019

La Justicia

Caminando hacia la escuela, comencé a encontrarme en el camino situaciones que me hicieron preguntar: ¿Qué es la justicia?

¿A caso será el tener muchas cosas tras mucho esfuerzo? ¿Será ser feliz en la vida? Así que me apuré a llegar a la escuela y me encontre con un compañero que se quejaba de entrar a la escuela, decía que no era justo que lo obligaran a ir si él no quería. Más adelante a un grupo de compañeras consolando a una de todas porque fue castigada, le quitaron el celular porque le descubrieron sus padres que tenía novio. Un maestro hablaba por teléfono, no sabía quién estaba del otro lado de la línea, sólo decía que no era justo que muriera así.

¿Qué es la justicia? ¿Cómo saber si lo que se hace es justo o no?

Mientras pensaba, tuve ganas de ir al baño y fui a los más próximos: Los baños tras los talleres. Casi nadie iba allí. Sin embargo, comencé a escuchar que estaban cargando en contra de su voluntad a un compañero de menor grado. Sólo decía: "No traje dinero, en serio, hoy no traje dinero, mañana les daré el doble".

Las ganas de ir al baño se me fueron y tras las plantas comencé a observar cómo golpeaban al compañero, le tiraban tierra, se reían el resto que estaba alrededor y huían tras el sonar de la chicharra.

Regresé al salón. No sólo me pregunté qué era la justicia, sino que ahora me pregunte: ¿Fue justo lo que le hicieron al compañero? ¿Cómo hacer justicia? ¿Tuve la oportunidad de hacer justicia?

Más tarde, en casa, se encontró con su abuela, y le narró lo que pasó unas horas antes. Le dijo:

- La justicia es compleja y muy sencilla a la vez. Muchos se preguntan si es o no algo justo, pero pocos se preguntan si son justos o no. Hijo, ¿Hiciste lo justo al momento de observar a tu compañero cómo lo molestaban?

- No lo sé, por eso te pregunto. - Le respondí a mi abuela. Ella movió la cabeza y tomó una hoja y dibujó una línea parecida a la siguiente:

- La justicia es lo que está exactamente en medio, todo lo demás es injusticia. Uno de los extremos es la injusticia hecha por otros; el otro extremo es la injusticia hecha por uno mismo. ¿Cómo unir lo justo de los demás y lo justo de uno mismo? Las normas y las leyes son una herramienta. Si sabes que algo está mal, es injusto. Si vemos que otros cometen injusticias y somos observadores de la injusticia, somos parte de la injusticia hasta que hacemos algo.

- ¿Qué tuve que hacer abuela? - Mi abuela comenzó a reír y me dijo - Fácil, ir a acusar a los agresores. - A lo que le respondí. - Pero todos me tacharán de chismoso, de soplón. - Mi abuela antes de irse a su cuarto dijo - Prefiero ser soplona por el bien de la justicia, a callar por el bien de la injusticia. Hijo, tú decides. Sólo hazme un favor, no vengas llorando cuando seas víctima de una injusticia, porque te diré que uno cosecha lo que siembra.

No entiendo aun lo que dijo mi abuela, pero conforme pasan los días, comprendo que el bien propio, comienza con el bien de los demás, siempre que sea para el bien, para la justicia y no creo que sea tan cierto que las leyes son para romperse, ya no.

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