Es interesante ver cómo las personas vamos tras el poder, como niño tras una luciérnaga. ¿El poder es tan poderoso? ¿El poder es tan necesario en la vida? Es un tema que ha sido debatido por muchos, sin embargo, terminan y terminamos haciendo algo que implícitamente busca, sin querer, poder.
En estos momentos donde los ingresos son nulos, por eso tengo tiempo de escribir en éste blog, me puse a pensar qué tan sano es que mucho piensen que tener poder es lo más importante. Lo vemos en películas, lo vemos en series, lo vemos con nuestros papás, lo vemos con el niño, adolescente o adulto que tenemos a lado, por obtener algo, por ejemplo, un producto electrónico. Pero ¿Será que lo adquiere con el objetivo de sentirse diferente?
Hace algunos años, cuando veía a una persona con un celular o teléfono móvil en mano, la sensación era muy extraña. Si pudiera describirlo sería imposible, pero era algo que me provocaba enojo, molestia, algo desagradable, algo así como el ver, cuando era niño, ver a un niño con la paleta que quería. En esos años lo comentaba, y me decían que eso fuera mi motivador para tener uno igual o mejor. ¿Qué tan sana es esta sugerencia?
Pienso que esa frase es la que alimenta un dicho que asegura una fenómeno que pasa mucho a los mexicanos: "Efecto cangrejo". A veces cuando a alguien le va bien, comenzamos a buscar la manera de ser mejor que el otro y en el peor de los casos, sobrepasarlo, pero no de la mejor manera. además es motivado por esa molestia o enojo que se sintió al verlo con eso que en su momento no se podía tener.
Rescatemos la frase: "No se podía".
¿Cuando se puede o se pueda a qué hacemos referencia específicamente? ¿Será al tener el objeto? ¿Será a sentirse como nos imaginamos que se sentía la otra persona con ese objeto? ¿Será a una causa que aun efecto?
Lo que me he dado cuenta es que, eso que nos molesta, no es la persona, ni el objeto, sino a lo poder tenerlo y es por la falta, ausencia o escasez de dinero. El dinero es lo que nos permite poder. Entonces cuando hablamos de empoderar a alguien ¿Es que tenga más dinero? Alguna vez hice esa pregunta y la respuesta fue: "Es algo más complejo y profundo que eso". ¿Será? ¿No es una máscara para mantener el modo de vida actual? ¿No hay otras maneras de generar una sensación placentera sin ser la ira el punto de partida de nuestra motivación?
He preguntado a quienes tienen estos objetos, si han cambiado con la adquisición del objeto, y me platican varias cosas, pero lo que puedo entrever son dos grandes grupos: 1) Los que se siente poderosos con el objeto 2) Los que les es indiferente si lo tienen o no.
¿Es poder es asignado o es adquirido? Pienso que depende de la persona, sobre todo, si la carencia es la que se sustituye con el poder, esos vacíos son susceptibles por el poder, eso que es como el agua, entra y sale, fluye, pero en tiempos de sequía, no podemos retener.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por comentar. Espero regreses pronto.