16 de marzo de 2017

Como en una Cárcel

Desde hace unos años que comencé a escribir en éste blog, pensé que sería sólo para mí. Cierto, fui demasiado ingenuo al pensar eso, sin embargo, sigo pensando lo mismo porque no es un sitio que contenga información importante. Aun así, espero que le sea útil algo de lo que comparto, aunque sea para tener a alguien a quién juzgar, criticar, comprender.

Esta semana decidí poner pausa a mi vida, la cual no es muy interesante por cierto. Decidí poner una pausa a una mala película la cuál tenía que seguir viendo porque las personas de a lado eran al principio desconocidos, y a pesar del tiempo, no fueron tan desconocidos, no había confianza para decirles "Con Permiso" para no molestar. El día martes 14 de marzo de 2017, me valió y pasé sin avisar.

Para quienes me conocen saben que era necesario. Para los que no, creerán que soy el peor ser humano del mundo al interrumpirles. Lo raro es, que quienes me conocen, me invitaron a salir del cine desde hace mucho y no me atrevía a molestar a los de junto, porque ignoraba que podía salir hacia atrás, encima de mi asiento o hacia el frente, sobre el asiento de esa persona que me invitaba continua e insistentemente que fuéramos por un café, un helado, un refresco, unos tacos, un buen sexo, un beso, un abrazo, un lo que sea para salir de allí.

Hoy que salí por mi propio pie y ver las tres posibilidades anteriores y ver, con mi imaginación claro, mi trayecto entre esas personas en lugar de las últimas opciones, me pregunto ¿Por qué no salirme desde antes de allí? ¿Por qué no acompañar a quien o quienes me invitaba a salir? ¿Por qué tantas preguntas? La respuesta es sencilla: La duda.

Ahora que estoy por salir de esa sala de cine cuya película no me gusta, veo hacia la puerta y comienzo a sentirme nervioso. Nervioso al no saber qué hay tras esas puertas por donde veo pasar siluetas oscuras.

Ahora que lo recuerdo, alguna vez ya me había levantado del asiento pero no recuerdo cómo regresé allí. Lo único que tengo en mi mente es la película pero, ¿Cómo llegué de nuevo allí?

No lo sé, pero no me atrevo a salir. Mejor regreso a ver la película no tengo nada que perder.

- ¡Espera!

Escucho una voz. No sé de dónde viene. Esperen, creo que proviene de una sombra.

- No regreses de nuevo. Ven conmigo.

¿Quién será? ¿Y si me hace daño?

- Confía en mí. Si no te gusta lo que hay afuera, prometo traerte de nuevo hasta aquí.

No le dije nada. Me extendía su brazo para encontrar mi mano. Se la dí. Y salimos por esas puertas. Entre la luz pegando a mi cara y el jalón de su brazo sólo pude preguntar: ¿Qué es esto? A lo que respondió:

- Libertad

Y le respondí: Esto hace ver a donde estaba, como una cárcel.

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Gracias por comentar. Espero regreses pronto.

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