Desde que estoy escuchando a muchas personas, casi no me he escuchado. Aun así, me gusta lo que hago.
Me he dado cuenta que escuchar me ha invitado a dos cosas: No buscar a personas para escucharlas y comenzar a buscar a personas para que me escuchen.
Estas dos cosas son posibles de lograr, hace tiempo lo hice, pero no fue agradable cuando esa persona se fue.
El que se alejaran las personas era la razón para buscarlas, me aceptaban, y comenzaba un ciclo cuyo final, sería interminable, interminable o eso creía, hasta que el adiós era en serio, en algunos casos, permanente.
Hoy sé qué no hacer y, es demaciado difícil. Hoy no sé qué hacer, mas que escribir. No gano nada en dejar mi historia al mundo, tampoco pierdo nada en dejar mi historia al mundo.
Sin embargo, ese dejar, me hace sentir miedo, porque esa historia hubiera sido sólo para esa persona que hasta el día de hoy no ha llegado y muy probablemente llegue, y se tenga que ir, o, me tenga que ir.
Así que contaré una historia, no como fue, ni ha sido, sino cómo me hubiera gustado que fuera, hubiera sido. Advirtiendo, claro, que no mencionaré nombres reales, de hacerlo, no espero el celo de ese con quien hoy vive, no, sino para que no se burlen o sientan lástima de este personaje que soy, armado por quien escribe, quien proyectará parte de él en esta historia que está por comenzar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Gracias por comentar. Espero regreses pronto.